Los gobiernos regionales y la Bundesliga hacen causa común para reanudar la competición el 9 de mayo, antes que nadie en Europa.
El inmenso carácter social del fútbol alemán ha hecho que los políticos intenten presentarse como artífices de su reorganización. Armin Laschet, primer ministro de Renania del Norte-Westfalia, y Markus Söder, primer ministro de Baviera, ambos de la Unión Democrática Cristiana y aspirantes a la sucesión de Angela Merkel en el Gobierno federal, fueron los primeros en expresar públicamente que aprueban el 9 de mayo como “fecha plausible” para iniciar la Bundesliga.
Mientras los clubes de la Premier, LaLiga y la Serie A buscan la luz en el apagón que les ha obligado a paralizar hasta los entrenamientos durante un mes y medio, los jefes de gobierno de los estados federados de Renania del Norte – Westfalia y Baviera, las primeras potencias futbolísticas del país, el lunes orquestaron un acto con el diario sensacionalista Bild en el que se aventuraron a anunciar que el 9 de mayo volvía la competición. A falta de la confirmación de los clubes y el Gobierno federal, los políticos regionales lo dan por hecho. Como clamó Markus Söder, primer ministro de Baviera: “¡Un fin de semana con fútbol es mucho más soportable!”.
Este martes Alemania registró más de 147.100 casos de Covid-19, 84.717 curados y 4.856 fallecidos.
“Las declaraciones de los jefes de Gobierno sobre la reanudación de las competiciones a puerta cerrada en mayo son buenas noticias para el fútbol profesional”, expresó la DFL en un comunicado este martes. “El jueves 23 nuestro equipo de medicina deportiva presentará el protocolo detallado y vinculante con medidas de higiene, test y monitorización permanente de los equipos.
Las medidas de distanciamiento social apenas superan su fase más rigurosa. Abren los pequeños comercios y las calles recuperan su actividad poco a poco. Consciente de que para muchos ciudadanos el regreso de las competiciones no es una prioridad, Christian Seifert, presidente de la La Liga Alemana de Fútbol (DFL), fue extremadamente cauto al anticipar una fecha. En la reunión de la junta directiva de la institución que representa a todos los clubes profesionales, este martes, Seifert se cuidó de advertir de que habrá que esperar a la próxima semana para determinar si será el 9 de mayo cuando comience la Bundesliga.
3.000 tests cada nueve partidos
El plan cuenta con la ingente infraestructura farmacéutica alemana para realizar hasta 3.000 pruebas de coronavirus por jornada de Bundesliga. El programa prevé la práctica de tests a cada una de las 300 personas que se contempla que participen de cada uno de los nueve partidos que se disputen por jornada. La utilización de este material púbico, tan escaso en el resto del mundo, para consagrarlo a la industria del fútbol, ha sido objeto de un profundo debate en Alemania. La nota de la DFL reserva una aclaración al respecto: “Ahora mismo existen unos 640.000 tests en los laboratorios alemanes; el protocolo requiere hacer uso de no más del 0.5% de las capacidades actuales. En el caso de requerir más el fútbol dará un paso atrás”.
La lista incluye a Augsburgo, Bayern, Dortmund, Borussia Mönchengladbach, Leverkusen, Schalke, Colonia, Düsseldorf y Paderborn, cada uno con una comunidad sensible e influyente que teme las consecuencias económicas del parón. Los clubes alertan de que si pierden los 750 millones de euros que les adeuda Sky por televisar los partidos que quedan, peligrará el puesto de 56.000 empleados.
“Para toda la Bundesliga económicamente es muy importante regresar, pero para nosotros deportivamente también”, dijo Rummenigge, el presidente del Bayern. “Hay que decidir el campeón de Alemania y los clubes que ascienden y bajan.
Fuente: TGR/elPais/Bild
